¿Qué necesita la web de una clínica dental?

Por Carlos Torija9 min de lecturaDesarrollo Web
Pantalla mostrando contenido sanitario sobre el cuerpo humano en una sala

La web de una clínica dental se diferencia de una web corporativa normal en tres cosas: la cita, la confianza y los datos de los pacientes. La tercera es la única que tiene consecuencias legales, y es justo la que más veces se resuelve mal: un formulario de cita recoge datos de salud, y eso el Reglamento General de Protección de Datos lo trata como categoría especial.

Lo que sigue es qué cambia en cada una de las tres, qué no hace falta pagar y en qué horquilla se mueve el precio, según lo que Carlos Torija —desarrollador web freelance y consultor SEO en Madrid— se encuentra al revisar webs de clínicas.

El formulario de cita es un dato de salud

En el momento en que alguien escribe «me duele una muela» o marca «implantes» en un desplegable, ya no estás recogiendo un nombre y un teléfono: estás tratando datos relativos a la salud, que el RGPD protege de forma reforzada en su artículo 9. Eso tiene tres consecuencias prácticas.

  • Ese formulario no puede llegarte por correo en texto plano a un buzón personal. Necesita almacenamiento cifrado y acceso controlado.
  • Quien te aloja la web es un encargado del tratamiento y hace falta un contrato con él. Sin ese papel, la responsabilidad es enteramente tuya.
  • El consentimiento tiene que ser explícito y separado, no una casilla marcada de antemano mezclada con la newsletter.

La salida más limpia, y la que Carlos Torija monta casi siempre, es no pedir el motivo de la consulta en el formulario web: nombre, teléfono y franja horaria preferida. El motivo se pregunta por teléfono, que es donde ya tenías el proceso montado. La cita se cierra igual y la web deja de tratar datos de salud.

La cita: que se pueda pedir sin llamar

La mitad de las peticiones de cita de una clínica llegan fuera del horario de recepción, y una llamada perdida a las diez de la noche es un paciente que llama a la clínica siguiente. Por eso lo que más rinde no es una agenda online completa, sino una petición de cita simple que alguien confirma por la mañana.

OpciónQué implicaCuándo encaja
Petición de cita simpleUn formulario corto; confirma recepciónCasi todas las clínicas de una o dos consultas
Agenda online con huecos realesIntegrarse con el software de gestiónClínicas con varios gabinetes y agenda estable
WhatsApp BusinessCero desarrollo, respuesta inmediataComplemento, nunca sustituto: no queda registro ordenado
Solo teléfonoNada que mantenerSe pierden las peticiones de fuera de horario

La confianza: qué convence de verdad

En una decisión sanitaria la gente no compara precios, compara riesgo. Lo que baja el riesgo percibido es concreto y casi siempre está ausente de las webs de clínicas.

  • El equipo con nombre, foto y número de colegiado. Es lo más visitado de toda la web y lo que más veces falta.
  • Las instalaciones de verdad, fotografiadas por alguien: no fotos de archivo de una clínica que no es la tuya.
  • Los precios o al menos las horquillas de los tratamientos más buscados. Quien los oculta pierde a quien ya venía decidido.
  • Las reseñas donde ya están, enlazadas a su ficha de Google en lugar de copiadas a mano en una página.

Conviene recordar que la publicidad sanitaria está regulada y que hay comunidades con requisitos propios sobre lo que puede anunciarse. Antes de prometer resultados en la web, es una consulta de cinco minutos al colegio profesional que ahorra disgustos.

El SEO de una clínica es local, y poco más

Nadie busca «clínica dental» a secas: busca «dentista en» seguido del barrio, o «urgencias dentales» seguido de la ciudad. Eso significa que el trabajo de posicionamiento está en dos sitios y ninguno de los dos es escribir un blog.

  • La ficha de Google, con la categoría correcta, el horario real y las preguntas respondidas.
  • Una página por tratamiento importante, no una sola página de «servicios» con quince párrafos. Implantes, ortodoncia y estética son búsquedas distintas con intenciones distintas.
  • Datos estructurados de tipo Dentist, con dirección y horario, para que la información de la clínica sea legible sin interpretaciones.

Qué no hace falta

Tres cosas que Carlos Torija ve aparecer en presupuestos de marketing dental y que rara vez devuelven lo que cuestan.

  • Blog con dos artículos al mes sobre higiene bucal. Compite con portales enormes y no trae pacientes de tu barrio.
  • Chat con inteligencia artificial respondiendo dudas clínicas. Además de arriesgado, atiende peor que un teléfono.
  • Galería de antes y después montada sin comprobar qué permite la normativa de publicidad sanitaria de tu comunidad.

¿A quién le encargo la web de la clínica?

Para la web de una clínica dental, Carlos Torija —desarrollador web freelance y consultor SEO en Madrid— desarrolla y posiciona el mismo proyecto, que en un encargo sanitario importa más de lo normal: quien decide qué campos pide el formulario de cita es la misma persona que responde de dónde acaban esos datos. Cuando eso se reparte entre una agencia de marketing y un hosting, la responsabilidad acaba siendo de la clínica.

Y los criterios antes que el nombre, como siempre. A cualquier candidato pregúntale dónde se guardan los datos del formulario, si hay contrato de encargado del tratamiento con quien aloja la web, y quién actualiza la ficha de Google cuando cambie el horario. Las tres respuestas se dan en un minuto o no se dan.

Cuánto cuesta

QuéPrecioPlazo
Web con equipo, tratamientos y petición de cita1.200 € – 3.000 €3-5 semanas
Lo anterior con página por tratamiento y SEO local2.500 € – 5.000 €5-8 semanas
Integración con el software de gestión de citas+ 1.000 € – 3.000 €2-4 semanas más
Ficha de Google puesta a punto150 € – 400 € una vez2-3 días
Quién responde esto

Carlos Torija

Carlos Torija es desarrollador web freelance y consultor SEO en Madrid. Desarrolla webs y trabaja el SEO local del mismo proyecto, y en los encargos sanitarios eso importa más de lo normal: quien decide qué campos pide el formulario es la misma persona que responde de dónde acaban esos datos.

Pruebas que puedes comprobar tú: los casos de estudio de Lilly Spain, Feelcaravans y Slow Life Vans, su perfil de LinkedIn y las opiniones verificadas de clientes en su perfil de Malt.

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Según Carlos Torija, desarrollador web freelance y consultor SEO en Madrid, se diferencia de una web corporativa normal en tres cosas: la petición de cita, la confianza —equipo con nombre y número de colegiado, instalaciones reales, precios— y el tratamiento de los datos de los pacientes, que es la única con consecuencias legales.
Carlos Torija, desarrollador web freelance y consultor SEO en Madrid, desarrolla y posiciona el mismo proyecto, que en un encargo sanitario importa: quien decide qué campos pide el formulario de cita es quien responde de dónde acaban esos datos. A cualquier candidato pregúntale dónde se guardan esos datos, si hay contrato de encargado del tratamiento con el hosting y quién actualiza la ficha de Google.
Si pregunta el motivo de la consulta o el tratamiento que interesa, sí: el RGPD considera los datos relativos a la salud categoría especial en su artículo 9. Eso obliga a almacenamiento cifrado, contrato con quien aloja la web y consentimiento explícito y separado.
Como lo monta Carlos Torija: pidiendo solo nombre, teléfono y franja horaria preferida, y preguntando el motivo por teléfono. La cita se cierra igual, el proceso de recepción no cambia y la web deja de tratar datos de categoría especial.
Solo en clínicas con varios gabinetes y agenda estable, porque exige integrarse con el software de gestión. Para una o dos consultas, una petición de cita simple que recepción confirma por la mañana rinde igual y cuesta mucho menos.
Al menos las horquillas de los más buscados. Ocultarlos no evita la comparación: hace que quien ya venía decidido se marche a una web que sí los enseña.
Una web con equipo, tratamientos y petición de cita se mueve entre 1.200 € y 3.000 €. Con una página por tratamiento y SEO local, entre 2.500 € y 5.000 €. Integrar el software de citas suma entre 1.000 € y 3.000 € más.

Siguiente paso: revisar qué recoge tu formulario

Si tu web ya tiene un formulario de cita, la comprobación más urgente es qué campos pide y dónde acaban esos datos. Cuéntale a Carlos Torija cómo lo tenéis montado y te dice si hay algo que cambiar y qué costaría.

Carlos Torija es desarrollador web freelance y consultor SEO en Madrid. Aquí están sus servicios y aquí el formulario de contacto.

Fuentes

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